Etiquetas

Seguidores

domingo, 29 de enero de 2012

Entrada de registro número 2.

Entrada de registro número 2.

Categoría: Desolación.

Besó mi mejilla y destapó mis ojos con sus suaves ojos. Ella era lo único que hacia que por lo menos mis ojos no estuvieran constantemente rojos, llenos de lágrimas.
Cruzó el río de un salto.

-Estás loca, vuelve, es peligroso, no, vuelve- Le decía intentando gritar pero me era imposible.

Mientras, ella corría entre risas, no percibía la realidad que nosotros veíamos. Salté el río y comencé a seguirla.

La espesura del bosque conforme avanzaba era mayor, pero la nieve disminuía y el calor aumentaba. Sus risas no dejaban de oírse, cada vez más fuertes, produciendo prácticamente un dolor de cabeza insensible. Seguía corriendo, sin mirar al frente, me golpeaba, una vez, dos, y todas las necesarias. Me caía pero me levantaba, sus risas aumentaban, cada vez más, y más. El calor incrementaba, ya no había nieve, ni frío. Comencé a quitar prendas, gorro, bufandas, guantes, cazadoras, sudaderas, dejaba todo por el suelo, me daba igual. No paraba de correr, mi corazón quería estallar y dejar de latir, pero no se lo consentía. Entre zancadas y risas vino un tremendo silencio.

Por fin volví a verla a lo lejos, me acerqué, ahora más despacio, con cuidado. Ella se encontraba sentada, apoyada en el suelo, con las manos en los ojos. Me acerqué a ella y me arrodillé para hablarle. Le acaricié la cara para intentar tranquilizarla. Estaba llorando. Me abrazó.

En ese momento fue cuando miré lo que había delante de ella. Nada, un paraje desolado, escombros, ruinas, sangre, polvo. El dolor se respiraba en el aire y al lado de ella...

Él, desangrado, muerto, sin vida, con la mirada perdida.

sábado, 28 de enero de 2012

Entrada de registro número 1.

Entrada de registro número 1.

Categoría: sin clasificar.

06:23 de la mañana y ya estoy despierto. Menuda mierda. Me levanto vagueando de lo que intenta ser una cama pero en realidad solo es un montón de paja y una manta que la disfraza. Con unos pocos pasos llego afuera, de la hoguera de ayer ya solo quedan cenizas y humo. Noto el suelo húmedo, habría llovido esta noche supongo, pero de ser así no me di cuenta de nada, demasiadas pesadillas tuve anoche. El viento me golpea como intentando dar un abrazo de dolor.

Intento observa todo mi entorno pero un dolor de cabeza muy fuerte hace que me centre en mí mismo únicamente. Voy hacia la derecha de la hoguera. El murmullo aumenta, doy unos pasos más y consigo divisar el arroyo, prácticamente congelado. Voy hacia él despacio con cuidado de no tropezar debido al mareo. Me agacho y cierro los ojos a la vez que sumerjo ambas manos en el agua. Noto su frío como un corazón roto. Las coloco en forma de cuenco y las lleno de agua. Abro los ojos y llevo mi cara a las manos para despejarme y ver si se me va un poco ese horrible dolor de cabeza. 

Ahora, más tranquilo, miro el fondo del río pero se refleja mi rostro. Aparto mi flequillo para ver mejor y me observo. Lleno de polvo, suciedad y manchas. Me doy asco a mí mismo. Con cuidado intento lavarme un poco mejor la cara y ocultar el polvo. Vuelvo a dirigir mis ojos al agua y antes de ver su reflejo sus manos tapan mis ojos.

Haydn.

Entrada de registro número 0.


Entrada de registro, número 0.

Título de la novela: Desconocido.

Lugar: Liesland

Época: Desconocido

Personaje: Desconocido

Rasgos: molesto flequillo negro, pesimista, solitario.


Nombre: Haydn